“Por eso, te invito a que descanses en esta claridad, a que dejes de lado el esfuerzo habitual por definir, aferrarte o controlar. Simplemente siente la presencia de lo que está aquí, no como algo que haya que comprender, sino como la esencia radiante e indefinible del ser. Déjate llevar por la libertad de este momento, en el que no hay que añadir ni quitar nada. Esta es la verdad siempre presente de lo que uno es—sin esfuerzo, indestructible, infinito.”
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