Charla entre María Martí, del canal Mientras Viva, y Xavier Melloni en la que se ofrece una nueva visión de lo que significa ser creyente hoy. Melloni plantea que el ateísmo ha sido un paso necesario para llegar a una forma más madura y profunda de comprender a Dios.
Destacamos:
¿Estamos más cerca de la evolución o del colapso?
Vivimos un momento de fuerte polarización y, aunque pueda parecer negativo, esta tensión es necesaria. Es precisamente en la polaridad donde se produce el crecimiento: cuanto más extremos son los polos, más espacio se abre entre ellos, y mayor puede ser el salto de conciencia.
La división real no es entre creyentes y no creyentes, sino entre personas abiertas y personas cerradas.
La existencia como don
La existencia es un don continuo. Cuando actuamos desde la conciencia de que todo es recibido, nos volvemos seres abiertos y receptivos. Esa misma apertura nos permite no solo recibir, sino también entregarnos. El gozo nace de ese mismo movimiento.
Se puede ser profundamente creyente y, sin embargo, vivir desde la cerrazón; en ese caso, se “ahoga” lo ilimitado y se cae en una forma de ateísmo. Por el contrario, una persona no creyente, pero abierta al misterio y con capacidad de asombro, puede estar acogiendo plenamente ese algo infinito.
¿Qué entiendes por Dios?
Dios es la fuente de todo lo que es y de todo lo que somos.
Es un fondo infinito de amor, no antropomórfico. No es que Dios sea antropomórfico, sino que nosotros somos teomórficos.
Dios no “existe”: Dios es. Quienes existimos somos nosotros, como manifestación de ese Ser.
Ciencia, misterio y conocimiento
La ciencia empieza a reconocer que no todo es medible y que existe un misterio irreductible en la realidad.
Albert Einstein afirmaba creer en el Dios de Spinoza: no en un Dios teísta y antropomórfico, sino en la armonía del universo y su profundidad inagotable, junto con una ética basada en la apertura a lo real.
Estudios con meditadores tibetanos muestran cómo la práctica meditativa afecta a las ondas cerebrales, evidenciando la interacción entre conciencia y cuerpo.
ECMs y experiencias místicas
Las experiencias cercanas a la muerte (ECMs) son experiencias místicas que se dan en situaciones límite. Investigadores como Pim van Lommel han estudiado estos fenómenos en profundidad.
Las experiencias místicas transforman tanto como las ECMs; la diferencia principal es que, tras una ECM, suele aparecer con más fuerza la conciencia de que se ha recibido una segunda oportunidad para vivir.
Experiencias con enteógenos
Los enteógenos —sustancias que “generan lo divino dentro de ti”— pueden abrir experiencias profundas, pero sin un marco claro pueden resultar peligrosas. Es imprescindible un ritual que prepare, contenga y ayude a integrar lo vivido.
Sin preparación ni acompañamiento, estas experiencias pueden abrir visiones desbordantes y dañinas. Lo ideal sería llegar a esos estados sin factores externos, aunque, bien trabajados y con rigor, también pueden ser un camino.
Religión, ateísmo y maduración espiritual
La religión puede ser un primer acceso a lo divino, pero si se cierra sobre sí misma, se convierte en un obstáculo. Tanto la ciencia como la religión han protegido durante siglos sus territorios, pero hoy empiezan a abrir espacios comunes. Sin apertura no hay diálogo.
Quienes evolucionamos somos nosotros y con ello evoluciona nuestra imagen de Dios. El ateísmo es una fase necesaria de maduración: una noche oscura colectiva que permite dejar caer una imagen infantil y antropomórfica de Dios, abriendo paso a un respeto profundo por aquello que no pueden agotar nuestros sentidos.
Oriente y Occidente: dos miradas complementarias
Occidente ha concebido a Dios como un “Tú”, mientras que Oriente plantea que ese “Tú” es la profundidad del “yo”. Ambas visiones son verdaderas y simultáneas.
La imagen es la del mar y la ola: la ola es el mar, pero no es todo el mar. Cuando se disuelve, ya no puede decir “tú” a aquello que es; ése es el silencio oriental. Cuando emerge y contempla el océano desde su individualidad dice “oh, Tú”; ésa es la visión occidental.
Niveles de realidad y misterio
Se dice que habitamos niveles de realidad muy limitados, quizá el 3 o el 4, y que solo podemos intuir hasta el 7, mientras se hipotetizan hasta 10. Como una hormiga que coexiste con el diálogo humano sin comprenderlo.
Del universo físico solo conocemos alrededor de un 5% y, aun así, desde ahí tenemos muchísimo por descubrir.
¿Es posible el paraíso en la Tierra?
El paraíso es un estado posible cada vez que habitamos plenamente el presente.
Que una situación sea infierno o paraíso depende de cómo respondemos, momento a momento, a lo que la vida nos trae.

