Entrevista de Aurelio Álvarez en el canal “Tú Mismo” a Luis Villavicencio, autor del libro “El camino panteísta”, editado por Kairós. Octubre 2025.
Destacamos:
Propuesta hecha desde el intelecto y que apunta al corazón. Espiritualidad organizada para el mundo de hoy. Bebe de ideas de tres místicos de distintas ramas de la espiritualidad: Shankara del hinduismo, Maestro Eckhart del cristianismo y Rumi del islam. Aunque los tres utilizan distinta terminología, tienen una misma comprensión de la unidad del Ser.
Pan-Teos, Todo es Dios. Esta idea plantea un cambio de paradigmas ecológicos, éticos, políticos…
Al panteísmo apuntaron filosóficamente Spinoza, Parménides, Schopenhauer… proclamando la unidad ontológica de la realidad: solo hay un ser y lo demás son atributos de éste. Pero con ellos nos quedaríamos en un panteísmo racional.
El panteísmo místico aporta una dimensión práctica. Busca no solo razonar, sino que propone una vía práctica para acceder a lo real. Afirma la posibilidad del ser humano de trascender a esta aparente dualidad en beneficio de la unidad entre el individuo y lo divino.
Fomenta una cultura ecológica y un respeto a lo que nos rodea ya que todo son reflejos de Dios, así como lo soy yo.
Fomenta un amor espontáneo sin necesidad de leyes coactivas que nos fuercen a hacerlo para evitar un castigo. El otro soy yo mismo.
La disciplina panteísta es progresiva y tiene en cuenta todos los elementos del ser humano. Para empezar, algo básico: el cuidado del cuerpo. El panteísmo no niega el cuerpo, sino que lo enaltece como una obra sagrada.
Después, el gran camino de la mente que incluye tanto el intelecto como el corazón. Ámbito pensante y sensitivo, los dos hemisferios del cerebro.
Para espíritus con vocación más mística el sendero del espíritu, que es la distinción entre lo que soy y lo que no soy, para dejar de lado esas capas que no somos y descubrir el ser que somos. Finalmente, la contemplación cuando se vive la unidad tras la diversidad.
El camino panteísta no es algo centrado en uno o en una misma, sino que está muy anclado en la estructura en que vivimos. La estructura influye en el individuo y nosotros influimos en la estructura.
Partimos de que todo es consciencia y en ella aparece una multiplicidad, y entre ella el ser humano. El cerebro es como un receptor, más que como un generador activo.
Bakunin: El panteísmo pretende querer lo imposible para aprender a realizar lo posible.
La búsqueda esperanzada de la utopía es imprescindible, nos marca una dirección. El abismo apocalíptico no es práctico.

