Inicio > Contenidos > Pablo d’Ors – Silencio y luz: la transformación interior

Pablo d’Ors – Silencio y luz: la transformación interior

Charla de Pablo D’ors organizada por la comunidad “El día después” en junio de 2026.

Destacamos:

Si tuviese que escoger dos palabras serian silencio y luz. La práctica del silenciamiento interior conduce a una vida más luminosa. El silencio se puede considerar cómo ausencia de ego.

Las formas nos pueden parecer maravillosas, nos hechizan, pero si no llegamos al fondo no podremos acceder a esa esencia de las formas que las hace únicas.

La opinión de las demás personas pesa demasiado sobre nosotros y nosotras. En alguno de sus libros dice : “Preferimos pasarlo mal a que sepan lo mal que lo estamos pasando”.

La principal virtud y a la vez el principal lastre que tenemos como seres humanos es que casi todo lo enfocamos desde una perspectiva puramente racional. No es la actitud intelectual la importante para ver de qué va esto del silencio, sino la sapiencial. La diferencia es que el intelectual quiere penetrar la realidad para comprenderla, mientras que el sabio permite que sea la realidad la que entre en él. Es una actitud de receptividad, de apertura y de no juicio, y así la VIDA irá calando en nosotros y en nosotras.

Cuando nos miran en nuestro fondo sentimos que nos reconocen, nuestro ser necesita esa mirada desprejuiciada. Las formas nos dividen y el fondo nos une. Hay pluralidad, pero en el fondo hay simplicidad. La palabra nos da, en el mejor de los casos, afinidad intelectual o sentimental, pero el silencio nos da algo más profundo, comunión espiritual.

La meditación es un viaje en busca de la unidad, en busca de nuestro centro. Cada vez más importante en la sociedad hiper exteriorizada actual. Retirarnos, relajarnos y recogernos.

Metáfora del espejo. Cuando estás en quietud se abre un marco en el que aparece un espejo en el que nos vemos a nosotros y a nosotras mismas.  Eso nos crea una resistencia, ya que la expectativa que tenemos de plenitud, de Paz, de Dios se ve enfrentada con lo prosaico y con nuestra dispersión estructural.

Si perseveras y no claudicas, sucede algo muy misterioso. Ese espejo se convierte en una ventana desde la que ves que hay mucho más de lo que pensabas. La vida no es sota, caballo y rey, sino toda una baraja con la que jugar. Y las personas místicas serían las que no se han quedado sólo viendo la amplitud del paisaje desde la ventana, sino que han salido de ella y han recorrido lo que, ya fuera, se les iba presentando.

¿ Y por qué este propósito del autoconocimiento? Si no nos conocemos, no nos podemos amar; si no nos amamos, no podremos amar a las demás personas; y si no hacemos esto, no nos damos cuenta de qué va la vida. Que nuestra película tenga un sólo personaje que somos nosotras o nosotros mismos, incluso sólo una parte o faceta nuestra, es algo muy aburrido. Cuando te das cuenta de que hay mucho más, es un descanso infinito al descubrir que no hay nada que hacer, sólo ser.

La vida de verdad tiene poco que ver con lo que nos encontramos hoy, que no es otra cosa que vitalismo y frenesí. Pasamos gran parte de nuestra vida «durmiendo» y sólo hay algunas personas que nos abren los horizontes y nos hacen ver que se puede vivir de otra forma.

La dimensión espiritual es mirar y mirarte amorosamente. La vida contemplativa, en primera instancia, es no hacer, ya que esto nos hace volcarnos hacia afuera. En segunda instancia es ir hacia dentro. Primero ve hacia adentro, y tras ello ya veremos si viene la acción. De esta forma conseguiremos no actuar como reacción sino como respuesta. Cuando respondemos en vez de reaccionar, esa acción es humana.

Espiritualidad Pamplona-Iruña
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.