Conferencia pronunciada en las XI Jornadas de Psicología Transpersonal y Espiritualidad el 20 y 21 de febrero de 2026 en la Facultad de Educación de la Universidad de Zaragoza.
“Cuando bebas bebe, cuando camines camina, en esa religación con ese todo, que se ha hecho parte para que tú conozcas sus tesoros del querer, de la amistad, del amor”.
DESTACAMOS:
Beatriz Calvo nos cuenta su recorrido vital. Vive en la montaña desde los 20 años, considera a la Naturaleza cOmo su principal inspiración y fuente de revelación. Se siente silvestre e ignorante del ambiente académico, y avisa desde el principio que no está acostumbrada a dar charlas en salas con gran asistencia.
Pionera en temas de espiritualidad, lleva el canal Ariadna TV donde hace entrevistas relacionadas con tradiciones sapienciales, nuevos paradigmas, ecología y vida natura
Aunque el enfoque de estas jornadas sea “La Luz y la Sombra”, Beatriz se va a centrar en la luz y en la forma que ella ha ido “girando” hacia la misma. De lo irreal a lo real, de la oscuridad a la luz y de la mortalidad a la inmortalidad.
Comienza con una breve meditación para que sirva de vaciamiento o reset, y nos lleva hacia el tema a tratar.
Somos pontífices (puentes) entre cielo y tierra. Desde la planta de los pies una raíz conecta hacia lo profundo y desde la coronilla percibimos la levedad y bastedad del espacio. Unimos esos dos polos y vamos al corazón que une lo absoluto y lo relativo, el espíritu y la materia, opuestos que hacen que el mundo gire.
Su primera fase, su comienzo, fue la psicología transpersonal (Stanilav Grof, Alan Watts…) con la que curó muchas heridas. Pero se le fue quedando corto el camino a recorrer en ella, sintió la falta de algo.
Lo segundo fue el estudio de las religiones y tradiciones sapienciales. Eso le llevó a girarse hacia la LUZ en vez de centrarse en los problemas que en su pasado podía haber tenido. Fue apreciando la unidad trascendente de las formas religiosas, cómo los lechos teológicos se iban fundiendo en su interior durante sus largos años de estudio.
Sufismo, cristianismo, budismo, hinduismo, taoísmo… son lámparas coloreadas que apuntan a la luz pura.
Va limpiando la idea negativa que podía tener de la palabra religión. Para Cicerón relegare es leer con cuidado todas las cosas que tienen que ver con la unión entre el cielo y la tierra; en el cristianismo religare también apunta a la unión.
En su periplo va encontrando muchas maneras de hacer la relectura de las revelaciones; la primera es la de la Naturaleza, símbolo del árbol como eje axial que une tierra (raíces) y cielo (ramas).
Constata que hay formas que dicen lo que es Dios, lo divino, absoluto… (vías catafáticas) y otras que sólo indican lo que no es, lo definen por negación (apofáticas).
Ella se centra en la “religio perennis”; trata de trasmitir la relación esencial entre el principio y la manifestación o multiplicidad, conocimiento universal del que se ocupa la metafísica, ciencia más allá de la física, a veces denostada.
El sacrificio del Uno que se hace múltiple necesita una vuelta en la que lo múltiple contemple al Uno. Es un fondo que quiere ser conocido. Y quien en nuestro mundo tiene esa capacidad de conocimiento de vuelta es el ser humano, actuando como puente y produciendo ese relegare o religare. Que en cualquier acción recordemos esa relación entre absoluto y relativo nos lleva a disminuir el sufrimiento, domar a la bestia del yo, mi, conmigo…
Un maestro budista decía: “La realidad está esperando que se la defina”.
Schuon (metafísico suizo): “La verdad total se encuentra escrita, con una escritura eterna, en la propia sustancia de nuestro espíritu”.
Continuamente se está expresando el poder de lo real, en ocasiones de forma diferente según el tiempo y el lugar.
La tercera fase, a la que llega tras el estudio y profundización en las diferentes formas de intentar explicar, sentir y relacionarnos con aquello desconocido o a medio conocer, es la continuación de su camino centrándose en una de ellas.
Sus maestros le hicieron una recomendación que ha sido finalmente su apuesta. Ama a todas las religiones, no te pelees con ninguna, da gracias por ser tan bellas, pero practica una, ya que en cada revelación está la revelación por excelencia. No te pierdas en la acentuación del color y busca un vector que te dirija.
Esta última etapa es la que más nos puede hacer pensar y la que más comentarios suscita en la sesión posterior de preguntas y comentarios de los asistentes. A primera vista podría parecer una contradicción con lo expuesto anteriormente. Incluso presenta frases de sabios que van contra ella.
Ibn Arabi: “¡Guárdate de atarte a una religión en particular, rechazando a las demás! No conseguirás el verdadero conocimiento de la realidad. Trata de hacer de ti Materia Prima para todo tipo de creencia religiosa. Dios es demasiado grande y amplio para quedar confinado en una sola religión”.
Ese enfoque en una sola tradición de forma positiva se puede ver como una ayuda en el avance, y en forma negativa como cerrar lo que antes (en sus amplios estudios) se había ido abriendo.
En algún momento hace la similitud con elegir subir a una gran cima por una ruta determinada. Según nuestras características físicas y psíquicas una cara o ruta puede ser más adecuada. Además, un estudio previo y en profundidad de cómo realizarla nos servirá al llevarla a cabo. La otra posibilidad es ir ascendiendo a un ritmo más lento, conociendo las diferentes alturas, bifurcaciones, atajos, quizás teniendo que retroceder ante algún obstáculo, pero no deteniéndonos por ello.
Reconoce la posibilidad de no elegir sendero: es el camino del solitario, directo al absoluto. Es un llamado que puede ser salvaje y silvestre. Ella necesitó de la Nueva Era, de Castaneda… para llegar a donde está.
Finaliza la sesión con una pregunta y respuesta que la resume.
P : Comentas que el Todo hizo un sacrificio desmembrándose. ¿Cuál es el sacrificio que espera de cada una de sus partes?
R : La concentración en lo Real, en cada uno de los fenómenos de la multiplicidad en la que te encuentres: cuando bebas bebe, cuando camines camina, en esa religación con ese todo que se ha hecho parte para que tú conozcas sus tesoros del querer, de la amistad, del amor.

