“Puede que nos parezca que hemos estado en un viaje. Empezamos nombrando el pensamiento y las sensaciones que componen el sufrimiento. Luego nos preguntamos: «¿Soy el pensamiento o la sensación, o la conciencia que los conoce?». Finalmente, exploramos nuestra esencia -la conciencia pura- y reconocimos que es intrínsecamente pacífica y libre.”
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